viernes, 17 de julio de 2015

Los perros evitan a quien se comporta mal con sus dueños

La capacidad de los perros para interpretar nuestra conducta es sorprendente. Continuamente se publican nuevos artículos que demuestran su capacidad para actuar en base al comportamiento humano.

Hoy quería comentar un reciente artículo que demuestra que los perros evitan a las personas que se niegan a ayudar a sus dueños. En palabras del propio director del estudio Kazuo Fujita  "Hemos descubierto por primera vez que un perro podría evaluar la sociabilidad de un individuo independiente de su interés directo".

Las pruebas fueron hechas con 54 perros, divididos en tres diferentes grupos. En todos ellos habían tres personas: el dueño, una persona neutral y un actor del estudio que interpretó diferentes papeles según el interés. En el primer grupo de canes, los animales prefirieron recibir alimento de un personaje neutral, antes que de una persona que se negaba a ayudar a su dueño a abrir la lata de comida. Sólo un perro recibió comida del "antagonista".


En el segundo grupo los perros podían decidir recibir comida de una persona que ayudaba a su amo y de un actor neutral y en un tercer grupo los animales fueron alimentados por personas que no tuvieron interacción con sus dueños.


Los perros tomaron comida indistintamente de los actores neutrales y de las personas que ayudaron a sus dueños pero en cambio sí evitaron a los que se negaron a ayudar.


El artículo se publicará el mes que viene en la revista Animal Behaviour pero ya se puede consultar en la versión online
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0003347215001979

¿Se habían percatado de esto en vuestros perros?. Konrad Lorenz nos contaba en su libro "Cuando el hombre encontró al perro" la relación que tuvo con sus perros. En una de las historias hablaba de como uno de ellos solo gruñía a una persona. Un vecino que no le caía bien a nadie de la familia y que siempre alargaba demasiado sus visitas. ¿Tenéis anécdotas similares con vuestros perros?



jueves, 2 de julio de 2015

Algunos mitos de perros

Este artículo va sobre todas esas creencias que se manifiestan en frases que oímos todos los días. Yo voy a poner algunas que, personalmente, me encuentro a menudo. Pero sin duda hay más.

Me gustan los perros pero no tengo jardín y para tenerlo mal no lo tengo.
No puedo tener perro porque vivo en un piso
Todas estas frases, para mi forman parte del mito del “perro al aire libre”. Parece como si los perros fueran claustrofóbicos. En si el permanecer en la calle no le proporciona ningún beneficio al perro. Como a todos los animales les gusta estar cuanto más cómodos mejor. Así que si pueden descansar dentro de casa, lo prefieren. Aunque eso es lo de menos, el perro como animal social prefiere estar con el resto de su grupo, que en el perro doméstico somos nosotros. Además los perros que están continuamente en un recinto cerrado, como un jardín, desarrollan más conductas territoriales, haciéndose más propensos a la agresividad y a desarrollar obsesiones. Este es, por ejemplo “El efecto valla” esos perros que se pasan el día recorriendo la valla, ladrando, gruñendo y haciendo movimientos repetitivos arriba y abajo del perímetro. Hay que tener en cuenta que el jardín, al ser un entorno conocido y estable no resulta estimulante, así que es lógico que pasen el tiempo pendientes o bien a las entradas y salidas de casa o a la valla. Además esto no se arregla teniendo dos perros. Es común ver que hay dos perros haciendo estas conductas tras una valla y cuando se excitan demasiado, por ejemplo, porque pasa otro perro acaben mordiéndose el uno al otro. Simplemente por una agresividad redirigida.

El perro necesita salir a la calle no estar en la calle. Necesita caminar y explorar viendo cosas diferentes y usando la nariz. Tener nuevos estímulos que un jardín y mucho menos una azotea no pueden proporcionar.
Para mi la frase que la gente debería decir en todo caso sería: “No puedo sacar a mi perro, así que para tenerlo mal, no lo tengo”
Ese perro es muy grande para un piso
El perro al aire libre segunda parte o la teoría del deambular. La talla de un perro no es ni mucho menos el factor más importante a la hora de elegir el adecuado. Una casa normal, tiene espacio más que suficiente para que cualquier perro tenga un par de lugares donde echarse, eso si no le permites echarse en sillones o camas. El perro no se dedica a dar vueltas por la casa si no tiene razones para ello. En realidad el perro cuando está dentro de casa solo necesita poder cambiar de vez en cuando de echadero, poder observarte y de vez en cuando interactuar contigo. Una vez más lo que necesita es un poco de atención y salir a la calle. Es posible que en perro pequeño, por ejemplo un yorkshire, o cualquier otro pequeño terrier sea peor elección para pasar mucho tiempo en casa que un gran danés o un san bernardo. Eso si no tenemos en cuenta el acumulo de pelos en el suelo, claro…
Mira que cara pone, el sabe que se portó mal
Esta es un clásico cuando le dices a alguien que el perro no sabe porqué le castigan tiempo después de que hayan hecho algo mal. El hecho es que, no  saben que se portaron mal, saben que tú te has enfadado.  Los perros tienen una capacidad increíble de interpretar nuestras conductas y estados de ánimo.  Un artículo (enlaces abajo) demostró que son capaces de distinguir las expresiones faciales de enfado y alegría, incluso enseñándoles sólo la mitad de la cara. Además de que la cara de enfado le resultaba aversiva  por lo que era más difícil enseñarles a elegirla. Así que cuando el perro baja la cabeza y te mira con “cara de arrepentimiento” solo está pidiéndote que le dejes de mirar y gritar de esa manera tan desagradable.
Más información sobre los artículos



jueves, 18 de junio de 2015

Ellos eligen ¿Pienso o comida natural?

He hecho un pequeño experimento. Qué no pretende ser científico. Quería comprobar por mera curiosidad si realmente a mi perro le gusta más la comida cruda, carne y pescado con algo de verduras guisadas o el pienso. Le he dado a elegir a mi perro entre dos cuencos. Uno con comida natural y otro con su ración de pienso. Ambas cosas se las come bien cuando se las ofrezco por separado, quería ver que es lo que el prefería.

El resultado en el video.



¿Quién se apunta a hacer el experimento?

viernes, 5 de junio de 2015

¿Qué es una estereotipia?

Las estereotipias son comportamientos carentes de función y usualmente repetitivos que lo animales realizan como consecuencia de una situación prolongada de falta de estimulación ambiental y/o estrés.

Es decir, un animal que no tiene sus necesidades comportamentales cubiertas realizará comportamientos extraños o anormales. Especialmente, cuando estos son repetitivos y obsesivos se suelen llamar estereotipias. Estos comportamientos son más usuales de lo que cabría esperar y aunque muchas veces se asocian a animales que viven en zoológicos también pueden aparecer en cualquier animal domestico, pero muchas veces pasan desapercibidos e incluso se interpretan como algo curioso o gracioso que hace la mascota. Grandes ejemplos de esto pueden ser el perro que se persigue la cola o el loro que cabecea. 
¿Sabíais que estos comportamientos no eran normales?

Muchos de estos comportamientos surgen porque el animal tiene fuertes motivaciones internas para realizar ciertas conductas que no son satisfechas. De este modo estas conductas estereotípicas o anormales son una vía de escape a la ansiedad que esto les supone.

En este video se pueden observar ejemplos, en este caso en caballos. Los caballos son animales que de modo natural pasan gran parte del día caminando y pastando ya que la dienta basada en la hierba necesita gran cantidad de volumen. Esto ocasiona que tengan un impulso natural a caminar y mascar. En la vida domestica los caballos usualmente están estabulados y comen pienso que se consume muy rápidamente, lo cual ocasiona estrés debido a esa motivación interna no satisfecha.


Si nos encontramos ante una estereotipia es importante no atacar al comportamiento anormal en sí. Si no tener presente que la estereotipia no es el problema sino la manifestación o la consecuencia de un problema. Más aun es el modo que tiene el animal de aliviar su problema. ¿Qué hacer entonces? Debemos buscar la causa, la necesidad no satisfecha o la causa del estres e intentar aportar nuevos estímulos o situaciones diferentes que permitan al perro realizar otras conductas en vez de la estereotipia.
Pero antes de  todo esto es importante saber reconocerlas. En este otro video dejamos algunos ejemplos en perros. ¿Conoces algún ejemplo de estereotipia o posible estereotipia ? ¡ Deja tu comentario!
https://www.youtube.com/watch?v=26ZXV579NhA

jueves, 21 de mayo de 2015

Enfrentarse a un conflicto: Los comportamientos de desplazamiento

Nuestros perros se enfrentan a conflictos cada día. Un conflicto es cualquier situación en la que existen dos motivaciones contrapuestas. Un comportamiento de desplazamiento es aquel que hace una animal ante un conflicto y que no tiene nada que ver con el conflicto en si. El ejemplo clásico es el de un ganso que quiere acercarse a una hembra pero se arriesga a recibir un picotazo así que... se acicala las plumas.

Estos conflictos aparecen muy a menudo en la vida del perro y los comportamientos de desplazamiento son un modo de gestionar sus emociones en esos momentos. Si el animal está continuamente en estas situaciones de conflicto, que resultan estresantes, pueden desencadenar estereotipias de las que hablaremos en el próximo post. No obstante, en este post quería hablar del poder de estos comportamientos para ayudar a gestionar la tensión ante un encuentro con otro perro. Estos comportamientos son los que tenemos que aprender a observar  en nuestros perros. Si aparecen en una situación que nosotros hemos provocado, sabremos que tenemos que dar tranquilidad o pasar a otra actividad relajadamente pero cuando aparecen durante el paseo, cuando nos cruzamos con otro perro debemos premiarlas, ya que les ayudan a reducir la tensión del encuentro y algunas pueden funcionar como señales comunicativas para el otro perro. Esto es especialmente importante si tenemos problemas cuando nos cruzamos con otro perro. Así que se puede considerar a este post como complementario al  del paseo social. Quería por ello compartir las útiles imágenes de Lily Chin. 

Comportamientos de desplazamiento: Imagen de Lily Chin



 Cuando damos tiempo a nuestro perro antes de un encuentro, alguno de estos comportamientos pueden aparecer, en ese momento lo ideal es felicitarle y llamarle para seguir adelante, evitando siempre tirones y tensión en la correa.

viernes, 8 de mayo de 2015

Señales de estrés en perros

¿Sabes cuando tu perro se está estresando?

Te damos una lista de comportamientos con los que tu perro te está diciendo que está en una situación tensa  de menor a mayor intensidad:

- Bostezo : Se suele ver cuando el perro se excita, por ejemplo por la anticipación de una salida a la calle
- Sacudirse: Para mi es como sacudirse los nervios, suele ocurrir cuando acaba la situación que le tensa.
- Rascarse: A las personas también nos entran a veces los picores con los nervios, ¿no?. A muchos perros se les nota al despertarse. En este momento hay un pico de cortisol, una hormona relacionada con el estrés. A esto a veces se suma la impaciencia y la anticipación por que el dueño se levante y le saque.
-  Lamerse la nariz: El perro se relame la nariz y aveces hace un sonido característico al abrir y cerrar la boca con la salivación. Esto lo vemos a menudo en el veterinario. Es una señal de estrés más intensa.
- Temblores y meter la cola entre las patas: En estas pautas ya estamos pasando a un nivel superior llegando al miedo y puede surgir por fobias y no sólo por situaciones tensas. Aunque el miedo es un tipo de estrés.
- Almohadillas húmedas: Es una de las señales más fuertes de estrés, si al tocar las patas de tu perro estas están húmedas o deja huellas sin habérselas mojado está entrando en "pánico". Seguramente se siente atrapado por una situación de muy alta intensidad emocional.

Tener estas señales en cuenta nos puede servir para ayudar a nuestro perro a gestionar sus emociones, a no alimentar su excitación y a no permitir que lleguen a un estado peligroso.

viernes, 1 de mayo de 2015

El paseo Social

En el artículo anterior hablé del paseo agradable. Si ya es un desafío lograr un paseo sin tirones y tranquilo, el lograr pasear sin que tu perro reaccione mal o en exceso al cruzarse con otros perros ya es para muchos misión imposible.

Es muy habitual que cuando paseamos por la calle los dueños literalmente huyan de los otros dueños con perros que se cruzan. A los propietarios que tenemos perros grandes nos pasa a menudo. El otro día una señora con su westy llegó a echarse a caminar por una carretera muy transitada y sin arcén para  alejarse de mi y mi perro. ¿Realmente era tan peligroso ese encuentro?


El encuentro que la señora intentaba evitar, es normalmente  desagradable,  probablemente el perro ladra, tira de la correa y amenaza o parece amenazar al otro perro.  Pero, ¿por qué pasa esto?
Puede haber  múltiples razones, es posible que el perro tuviera una mala socialización temprana o que sencillamente nunca se haya acostumbrado a estar con otros perros. Si ambos perros son del mismo sexo, más si son machos y no están castrados, también es común que surja la competitividad. Pero el hecho de que sistemáticamente nosotros huyamos de los otros perros que se nos acercan, desde luego que no ayuda. Lo que estamos transmitiendo es que o hay peligro, si somos quienes nos alejamos, o que he logrado espantarlo si el perro es el que amenaza. De ahí el típico perro pequeño que se cree un león. Cuando los perros no son pequeños la cosa puede empeorar con collares de púas o de castigo. El perro ve a otro perro se tensa y le tiran de la correa, entonces el perro siente dolor y en ese momento sensible en que está atento al otro perro lo asocia con esa sensación desagradable con lo que potenciamos la agresividad.
Antes de que todas estas cosas se conviertan en problema ¿qué podemos hacer?

Pauta "arco de juego" (perro de la derecha)
Los perros son animales sociales y tienen infinidad de señales comunicativas para evitar los conflictos entre congéneres, ya que el encontrarse con un individuo desconocido siempre es un momento de tensión.  Por tanto HAY QUE DARLES TIEMPO PARA COMUNICARSE. Esto es, caminar lentamente o incluso pararnos, observar el lenguaje de nuestro perro. Probablemente se tense, cierre la boca y puede que levante el rabo si es un perro algo dominante, o puede que se agache y mueva el rabo manteniéndolo bajo si es más sumiso. Sea cual sea su actitud también pueden gemir, lo que indica ansiedad. Si nuestro perro gira la cabeza, en lugar de mirar fijamente, le felicitaremos, ya que es una señal de paz para el otro perro. Si intenta dar un rodeo también lo felicitaremos y le dejamos hacerlo, también es una “cortesía” dar espacio al desconocido.  Si con estas acciones logramos pasar de largo, podemos estar contentos. Tenemos un perro educado que sabe como comportarse con otros perros.  Si es más sociable al acercarse intentará olerle y hará el conocido como “arco de juego” esa postura con las patas delanteras extendidas y el trasero levantado. Qué por supuesto también es una buena señal. Hay que tener en cuenta que el que nuestro perro sea sociable, no implica que tenga buenas habilidades sociales. Muchos perros, en especial los cachorros y algunas razas como los labradores, se acercan directamente a otros perros, invaden su espacio e intentan jugar directamente. Para que nos entendamos, en lenguaje humano, esta no sería una conducta educada y muchos perros pueden reaccionar mal. Si el otro perro gruñe (o es el nuestro el que lo hace) solo le está indicando que no se está comportando adecuadamente por lo que puede haber un castigo. Ante esto el otro perro es el que debería apartarse. Esto hay que tenerlo en cuenta y ayudar a nuestro perro a comportarse adecuadamente.

¿Cómo podemos ayudar?

  •  Dando tiempo
  •  Dando espacio (a veces es útil colocarnos entre los dos perros)
  • Premiando conductas adecuadas
  • Entendiendo cuando nuestro perro no quiere interactuar y alejándonos
  • Premiando buenas conductas
  • Aprendiendo a evitar las malas (enseñarle algunos comandos como el “mira” es muy útil)
  • Dejando que nuestro perro conozca muchos perros en su vida, sobretodo mientras sea cachorro.
Si encuentras mucha complicación para llevar esto a cabo siempre es recomendable la ayuda de un profesional. Consulta nuestra área Formación si te interesa el seminario de Paseo.