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sábado, 25 de febrero de 2017

Parques de perros ¿Sí o no?

Este es un tema que siempre genera controversia y cada educador tiene una opinión al respecto.

Al fin y al cabo creo que es una decisión de los dueños y creo también que lo que se debe hacer es explicar los pros y contras, teniendo en cuenta lo que ocurre en los parques de perros.

Para mi lo que ocurre en un parque de perros es algo muy similar a lo que pasa en una situación de cautividad. Hay muchos animales interactuando juntos en un recinto cerrado. Uno de los principales problema de mantener animales juntos en cautividad es que la evitación se dificulta y a veces se imposibilita. Es decir, es normal que ocurran conflictos en la relación entre animales sociales, una opción muy deseable ante ellos es la evitación. Una relación sana entre perros es que un perro manifieste su incomodidad y el otro se retire. En situaciones de cautividad, los conflictos entre dos animales se repiten una y otra vez y no existe la posibilidad de la evitación porque se vuelven a encontrar y cuando necesitan tomar más distancia, en ocasiones no la hay.
En ocasiones los perros aprenden mucho sobre comunicación en
el parque de perros, aunque no hay garantías.

Desde luego los perros aprenden a socializar en el parque de perros, si tienen unas buenas aptitudes sociales y se encuentra con compañeros compatibles esto es positivo. Lo malo es que muchas veces esto es bastante impredecible. Si el perro se encuentra con conflictos demasiado continuos, que no puede resolver con evitación acaba aprendiendo otras estrategias para resolverlos. Surgiendo así comportamientos indeseables.

No obstante, en ocasiones los parques de perros son una opción muy cómoda y deseable para ayudar a los dueños a que los perros puedan descargar la energía que necesitan y es la opción más fácil para que puedan interactuar con muchos perros.

Por esta razón si decides ir a un parque de perros hay que tener algunas precauciones. Aquí van algunos consejos:

- Observa a tu perro. A veces nosotros también socializamos en el parque de perros pero es importante vigilar si tu perro está teniendo problemas y darle una salida si eso ocurre.
- Evita llevar juguetes, si otras personas lo llevan no puedes evitarlo pero no lo promociones. Ya que pueden generar competición y algunos perros activan sus comportamientos de protección de recursos.
- No alargues tu visita, si tu perro pasa mucho tiempo a tu lado y te mira o ha necesitado evitar muchas situaciones es hora de irte.
- Procura ir a horas regulares. Así será más probable que te encuentres con las mismas personas y perros en las visitas y el perro no tendrá que volver a entablar tantas relaciones nuevas cada vez.

Si tienes la opción es buena idea asistir a grupos de socialización, donde puedan pasear en grupo y en libertad.

jueves, 7 de enero de 2016

Mover el rabo y gruñir: Lo que NO significa

Este es un artículo que hacía tiempo que quería escribir.

La etología es la ciencia que estudia el comportamiento animal. Es una ciencia y por tanto se basa en parámetros objetivos. Esto es algo que resulta difícil de recordar o de comprender para la mayoría de la gente, porque todos tenemos una idea a la hora de interpretar el comportamiento animal. Probablemente, pocas otras ciencias se tienen que enfrentar a tantas ideas preconcebidas.

En etología la unidad más básica de estudio es "la pauta". Una pauta es cada conducta individual del animal. A la hora de interpretarla distinguimos entre causa y función. Además estas pueden ser a corto, medio o a largo plazo (relacionadas con la evolución). Con lo cual, analizar el por qué ocurre una pauta suele ser un proceso muy difícil que se puede estudiar a muchos niveles.

Sin embargo, en nuestra vida cotidiana la gente nos pregunta continuamente ¿y eso por qué lo hace? esperando encontrar una respuesta simple. Y por otro lado hay otros comportamientos que todo el mundo "sabe" interpretar. Y a esto quería ir con este artículo.

Creo que probablemente una de las primeras cosas que aprendemos de los perros, después de que hacen "guau, guau" es que mueven la cola porque están contentos. Pues esto no es correcto.
Podemos decir que el perro mueve la cola, cuando está excitado. La alegría puede generar excitación pero también muchas otras emociones como el nerviosismos y estados de tensión que pueden llevar a la agresividad. Siempre hay que mirar el contexto en el que se desarrolla la conducta, así como el resto de pautas que la acompañan. Además, mover la cola no es una pauta, sino muchas. ¿Cómo la mueve?, ¿a que altura? ¿Cuál es la posición del cuerpo?, ¿emite vocalizaciones al mismo tiempo?...

Ya que hablamos de vocalizaciones... ¿Qué hay del gruñido?. El gruñido se considera comúnmente una muestra agresiva. Probablemente, si lo tuviéramos que clasificar en una categoría funcional lo pondríamos en esa categoría, es cierto. Eso no supone que sea en sí una agresión. El gruñido es una señal comunicativa. Suele tener una función de advertencia y por ello tiene suma importancia, ya que de hecho ayuda a evitar la agresión directa. Pero, además, como muchas pautas puede darse en contextos diferentes, el más común, es durante el juego.

El mensaje que me gustaría transmitir es: Intentemos no simplificar en exceso. Recordar que ni mover la cola es algo intrínsecamente bueno ni gruñir algo malo.

Les dejo un ejemplo de youtube. Un perro que se encuentra con otro en un estado alto de excitación, Mueve el rabo pero su actitud no es para nada adecuada.



Y aquí otro ejemplo de perros que gruñen y tienen pautas aparentemente agresivas durante el juego pero que tienen estrategias de autogestión adecuadas





jueves, 13 de agosto de 2015

Por qué nos entienden tan bien los perros

Los perros han demostrado, tanto en su vida diaria con nosotros como en el laboratorio que son unos superdotados sociales. Son capaces de interpretar nuestra conducta y de decidir como actuar en función de las consecuencias.

Por ejemplo, son capaces de saber donde hay comida escondida de entre varias posibilidades con las pistas que le de una persona. Esta pista puede ser que mire la opción correcta, la apunte con la mano o incluso otro tipo de pista a la que el perro se enfrenta por primera vez como poner una marca en el lugar correcto. También modifican su conducta en función de si la persona puede verlos o no. Por ejemplo coger comida que tienen prohibida. Se dan cuenta de que la persona puede o no verlos en situaciones complejas como por ejemplo cuando la persona está separada por una pared en la que hay una ventana.
Todas estas habilidades son similares a las de las personas, comparables a lo que podría hacer un niño pequeño pero en cambio no están en las posibilidades de simios como el chimpancé. ¿Qué sentido tiene esto? ¿Acaso nos parecemos más al perro que al chimpancé?
Pues en realidad, el chimpancé es capaz de superar al perro en muchas otras tareas que no tienen un fundamento social. En cambio si la habilidad depende de las habilidades sociales los perros se imponen a nuestros primos.

Foto extraída del artículo "Human-like social skills in dogs"

Parece ser que estas super-habilidades sociales las ha adquirido el perro durante su proceso de domesticación. Los perros nacieron a partir de los lobos que fueron capaces de no temer a los humanos y mostrar una menor agresividad. Ligados a estos caracteres aparecen muchos otros que dieron lugar al perro domestico. Estas habilidades para comprendernos podrían haber sido una de ellas.

Brian Hare y Michael Tomasello sugieren en su articulo “Human-like social skills in dogs?”  que es este temperamento, propenso a la tolerancia es el que permite desarrollar las habilidades cognitivas sociales. Así pues en los humanos se pudieron haber desarrollado estas habilidades seleccionándolas de un modo similar a como ocurrió en  los perros. Los más propensos a colaborar y a evitar la agresividad tuvimos más éxito.

¿Qué puede suponer esto? Además de que los perros podrían ser una fuente fascinante de información sobre la evolución del comportamiento social. Nos hace comprender mejor hasta que punto somos dos especies afines y como de estrecha puede ser la relación humano-perro. Por último, quizás deberíamos utilizar estos conocimientos para la comunicación con el perro. Sabiendo que tienen estas habilidades ¿por qué no ayudarnos de ellas para enseñar nuevas cosas a nuestros perros?.  Desde este punto de vista el aprendizaje para el perro, puede tener un importante componente emocional. Nuevas tendencias en adiestramiento ahondan en estas habilidades sociales como el adiestramiento congnitivo-emocional o el “do as I do” basado en el aprendizaje social por imitación. Sin entrar en estas técnicas concretas, podemos limitarnos a tener en cuenta la importancia de generar un buen vínculo con nuestro perro y recordar que fomentar los buenos estados anímicos y utilizar el refuerzo emocional puede ser más útil de lo que creemos.



viernes, 31 de julio de 2015

¿Sienten celos los perros?


Según he podido comprobar este es un tema muy controvertido entre los profesionales del mundo del perro.  En numerosas ocasiones he oído como, de algún modo, el educador canino “luchaba” contra este concepto. He oído decir que es una antropomorfización. Es decir, que le estamos dando al perro cualidades humanas. Esto es posible, pero implica que consideramos  los celos una emoción únicamente humana. Este argumento suele venir acompañado con una explicación más larga sobre que lo que está haciendo el perro es proteger recursos. Pero claro, si ese recurso es la atención o el amor,  ¿No son eso los celos?.

Estas dudas parece que se empiezan a resolver. Un artículo publicado en la revista Plos One por las investigadoras Christine R. Harris  y Caroline Prouvost ha comprobado la existencia de los celos en perros. El experimento consistió en registrar los comportamientos de perros con sus propietarios mientras estos tenían una actitud cariñosa hacia una calabaza de halloween, hacia un perro de peluche que ladraba, gemía y movía la cola y  cuando leían un libro interactivo. Se ha determinado que los perros muestran más conductas que se asocian en humanos con los celos cuando los propietarios muestran actitud cariñosa hacia el perro de peluche que cuando están con objetos inanimados. Estas conductas fueron de tipo agresiva, de demanda de atención y disruptivas (intentando separar al propietario del objeto).

Las autoras sugieren que los celos son una emoción primordial que al igual que aparece en bebes humanos también pueden aparecer en otras especies sociales, como los perros.  Desde un punto de vista funcional cabe esperar que una emoción que surge para proteger los vínculos afectivos aparezca en otras especies sociales.

El texto original del artículo está disponible en este enlace http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0094597

Así pues, desde mi punto de vista. Puede que queramos pensar que lo que sienten los perros no son exactamente celos, podemos darle otro nombre, pero es posible que lo que no queramos es aceptar que los celos no son más que un sentimiento motivado por el riesgo de tener que compartir a un ser querido. Yo creo que nosotros también estamos protegiendo recursos cuando nos ponemos celosos,  ¿Y ustedes?.

jueves, 21 de mayo de 2015

Enfrentarse a un conflicto: Los comportamientos de desplazamiento

Nuestros perros se enfrentan a conflictos cada día. Un conflicto es cualquier situación en la que existen dos motivaciones contrapuestas. Un comportamiento de desplazamiento es aquel que hace una animal ante un conflicto y que no tiene nada que ver con el conflicto en si. El ejemplo clásico es el de un ganso que quiere acercarse a una hembra pero se arriesga a recibir un picotazo así que... se acicala las plumas.

Estos conflictos aparecen muy a menudo en la vida del perro y los comportamientos de desplazamiento son un modo de gestionar sus emociones en esos momentos. Si el animal está continuamente en estas situaciones de conflicto, que resultan estresantes, pueden desencadenar estereotipias de las que hablaremos en el próximo post. No obstante, en este post quería hablar del poder de estos comportamientos para ayudar a gestionar la tensión ante un encuentro con otro perro. Estos comportamientos son los que tenemos que aprender a observar  en nuestros perros. Si aparecen en una situación que nosotros hemos provocado, sabremos que tenemos que dar tranquilidad o pasar a otra actividad relajadamente pero cuando aparecen durante el paseo, cuando nos cruzamos con otro perro debemos premiarlas, ya que les ayudan a reducir la tensión del encuentro y algunas pueden funcionar como señales comunicativas para el otro perro. Esto es especialmente importante si tenemos problemas cuando nos cruzamos con otro perro. Así que se puede considerar a este post como complementario al  del paseo social. Quería por ello compartir las útiles imágenes de Lily Chin. 

Comportamientos de desplazamiento: Imagen de Lily Chin



 Cuando damos tiempo a nuestro perro antes de un encuentro, alguno de estos comportamientos pueden aparecer, en ese momento lo ideal es felicitarle y llamarle para seguir adelante, evitando siempre tirones y tensión en la correa.

viernes, 1 de mayo de 2015

El paseo Social

En el artículo anterior hablé del paseo agradable. Si ya es un desafío lograr un paseo sin tirones y tranquilo, el lograr pasear sin que tu perro reaccione mal o en exceso al cruzarse con otros perros ya es para muchos misión imposible.

Es muy habitual que cuando paseamos por la calle los dueños literalmente huyan de los otros dueños con perros que se cruzan. A los propietarios que tenemos perros grandes nos pasa a menudo. El otro día una señora con su westy llegó a echarse a caminar por una carretera muy transitada y sin arcén para  alejarse de mi y mi perro. ¿Realmente era tan peligroso ese encuentro?


El encuentro que la señora intentaba evitar, es normalmente  desagradable,  probablemente el perro ladra, tira de la correa y amenaza o parece amenazar al otro perro.  Pero, ¿por qué pasa esto?
Puede haber  múltiples razones, es posible que el perro tuviera una mala socialización temprana o que sencillamente nunca se haya acostumbrado a estar con otros perros. Si ambos perros son del mismo sexo, más si son machos y no están castrados, también es común que surja la competitividad. Pero el hecho de que sistemáticamente nosotros huyamos de los otros perros que se nos acercan, desde luego que no ayuda. Lo que estamos transmitiendo es que o hay peligro, si somos quienes nos alejamos, o que he logrado espantarlo si el perro es el que amenaza. De ahí el típico perro pequeño que se cree un león. Cuando los perros no son pequeños la cosa puede empeorar con collares de púas o de castigo. El perro ve a otro perro se tensa y le tiran de la correa, entonces el perro siente dolor y en ese momento sensible en que está atento al otro perro lo asocia con esa sensación desagradable con lo que potenciamos la agresividad.
Antes de que todas estas cosas se conviertan en problema ¿qué podemos hacer?

Pauta "arco de juego" (perro de la derecha)
Los perros son animales sociales y tienen infinidad de señales comunicativas para evitar los conflictos entre congéneres, ya que el encontrarse con un individuo desconocido siempre es un momento de tensión.  Por tanto HAY QUE DARLES TIEMPO PARA COMUNICARSE. Esto es, caminar lentamente o incluso pararnos, observar el lenguaje de nuestro perro. Probablemente se tense, cierre la boca y puede que levante el rabo si es un perro algo dominante, o puede que se agache y mueva el rabo manteniéndolo bajo si es más sumiso. Sea cual sea su actitud también pueden gemir, lo que indica ansiedad. Si nuestro perro gira la cabeza, en lugar de mirar fijamente, le felicitaremos, ya que es una señal de paz para el otro perro. Si intenta dar un rodeo también lo felicitaremos y le dejamos hacerlo, también es una “cortesía” dar espacio al desconocido.  Si con estas acciones logramos pasar de largo, podemos estar contentos. Tenemos un perro educado que sabe como comportarse con otros perros.  Si es más sociable al acercarse intentará olerle y hará el conocido como “arco de juego” esa postura con las patas delanteras extendidas y el trasero levantado. Qué por supuesto también es una buena señal. Hay que tener en cuenta que el que nuestro perro sea sociable, no implica que tenga buenas habilidades sociales. Muchos perros, en especial los cachorros y algunas razas como los labradores, se acercan directamente a otros perros, invaden su espacio e intentan jugar directamente. Para que nos entendamos, en lenguaje humano, esta no sería una conducta educada y muchos perros pueden reaccionar mal. Si el otro perro gruñe (o es el nuestro el que lo hace) solo le está indicando que no se está comportando adecuadamente por lo que puede haber un castigo. Ante esto el otro perro es el que debería apartarse. Esto hay que tenerlo en cuenta y ayudar a nuestro perro a comportarse adecuadamente.

¿Cómo podemos ayudar?

  •  Dando tiempo
  •  Dando espacio (a veces es útil colocarnos entre los dos perros)
  • Premiando conductas adecuadas
  • Entendiendo cuando nuestro perro no quiere interactuar y alejándonos
  • Premiando buenas conductas
  • Aprendiendo a evitar las malas (enseñarle algunos comandos como el “mira” es muy útil)
  • Dejando que nuestro perro conozca muchos perros en su vida, sobretodo mientras sea cachorro.
Si encuentras mucha complicación para llevar esto a cabo siempre es recomendable la ayuda de un profesional. Consulta nuestra área Formación si te interesa el seminario de Paseo.