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jueves, 10 de septiembre de 2015

¿Cómo perros y gatos?


Llevarse como perros y gatos... Otra de tantas expresiones de la vida cotidiana que dan por hecho ciertos conocimientos populares sobre los animales. Todo el mundo sabe que los perros odian a los gatos ¿No es así?. Bueno, pues habrá que preguntarle a todos esos propietarios de perros y de gatos que conviven con ambos bajo el mismo techo... Pero los perros persiguen a los gatos, ¿No es así?. Pues sí, aunque no todos los perros. Esto se debe en gran medida al instinto predador que se dispara con el movimiento. De hecho, lo que resulta irresistible es perseguir al gato que huye. Luego ya depende de la motivación del perro y de su experiencia particular. 

Mi perro, por ejemplo, que tiene más bien poco instinto predador y mucha curiosidad, al principio solo quería olfatear a los gatos, hasta que uno le respondió agresivamente  y luego salió corriendo. Fue la combinación perfecta para que empezara a verlos como seres a los que dar caza. Esto le ocurrió con unos 6 años, no era ningún jovencito. Un año más tarde adoptamos en casa un gato y a pesar de todo se llevan estupendamente los dos. De hecho salen a pasear juntos. Al principio cuando el gato aparecía corriendo en la calle había momentos tensos, porque el perro levantaba las orejas dispuesto a perseguirle y el gato se erizaba hasta que se reconocían mutuamente. Entonces el perro se daba la vuelta tranquilamente y el gato se volvía a relajar. Ahora ya ni tan siquiera ocurren estas confusiones y sospecho que los gatos del barrio tienen cada vez menos que temer de mi perro, que vuelve a perder el interés en ellos. 



Mi historia es solo una de tantas. Son incontables las personas que comparten su vida con ambas especies. Recientemente me he mudado y ahora saco al perro y al gato a una plaza donde van muchos propietarios con sus perros. Al principio todos dicen "¡Ay un gato!", Entonces les digo "viene conmigo" y aunque la mayoría se sorprende al final una gran cantidad de propietarios acaba diciendo. "Sí, mi perro también se crió con gatos" o "siempre juega con el de mi hermana"
Es una lástima que otras personas, debido a sus "conocimientos populares" piensen que la convivencia entre perros y gatos es imposible. Conozco un caso en el que unos propietarios habían convertido su casa en un entramado de puertas cerradas y protocolos de seguridad, ya que tenían perros y gatos y nunca se habían arriesgado a dejarles juntos en la misma habitación. Ahora esta misma familia tiene tres perras y dos gatos, viviendo todos juntos con mucha mayor tranquilidad.

Esto me lleva a una reflexión general que yo intento llevar a cabo en mi día a día con los animales. Yo intento no creer saber lo que es imposible con los animales. No se pierde nada con intentarlo, si hay algo que quieres hacer con tu gato, perro, periquito etc. Inténtalo, siempre teniendo en cuenta unas medidas de seguridad y un poco de sentido común, claro. No me refiero tanto a enseñar trucos sino más bien a cosas como ¿Por qué mi gato ha de pasar su vida encerrado en casa? o ¿Por qué un gato y un perro no pueden llevarse bien?. Personalmente animo a la gente a explorar los limites de las habilidades de sus mascotas y del nivel de comunicación que puede establecerse entre ambos. 

Les dejo un vídeo de un paseo con mis chicos. Si se animan compartan sus videos y fotos de perros y gatos en mi facebook Equipo Laika






jueves, 27 de agosto de 2015

¿Por qué mi gato hace sus cosas por la casa?

Hoy por variar vamos a escribir un artículo sobre gatos.

En concreto sobre los problemas de eliminación, es decir, cuando el gato hace sus necesidades en sitios inadecuados.

Es bastante conocido el hecho de que los gatos machos tienden a orinar por la casa cuando llegan a la madurez sexual razón por la cual los gatos caseros suelen estar castrados. Este tipo de conducta se caracteriza porque el gato emite un spray. No se agacha como normalmente haría y normalmente lo dirige a una superficie vertical. Si tu gato orina así, estamos hablando de una conducta de marcado y puede ser efectivamente por una razón sexual. En cuyo caso se puede solucionar castrando. Pero si el gato está castrado puede ser una manifestación de estrés. Este marcaje lo pueden hacer tanto machos como hembras. Para solucionar estos problemas, deberíamos identificar la razón del estrés, por ejemplo, un cambio en el entorno y nos podemos ayudar con feromonas sintéticas. Las feromonas ayudan al gato a relajarse y las zonas marcadas con feromonas dejarán de ser zonas de marcaje con orina. Estas feromonas pueden adquirirse en tiendas especializadas.

Pero si tu gato usa una postura normal (sentado)  y deja un charquito en cualquier lugar de la casa, la razón puede ser otra.Los gatos pueden tener bastantes problemas con su arenero. Algunos de estos problemas pueden ocasionan esta micción inadecuada. Aquí comentamos los principales:

La bandeja está colocada junto la comida o el agua. ¡A nadie le gusta comer donde hace sus necesidades!
La colocación de la bandeja. Zonas de la casa con mucho ruido, de paso o estesantes para el gato.
El arenero es muy pequeño. El gato debe caber entero comodamente y poder darse la vuelta dentro de la bandeja.
Muchos gatos para pocas bandejas. Lo mejor si hay más de un gato en casa es que haya un numero de bandejas igual al de gatos más una.
El tipo de arena. La mayoría de los gatos prefieren la aglomerante y más fina que gruesa. Por ejemplo, existe una arena de sílice que es muy práctica e higiénica para nosotros pero la verdad es que se parece más bien poco a la tierra natural y a muchos gatos no les gusta.
Arena de silice

Arena aglomerante


Areneros sucios. Es aconsejable retirar las deyecciones de tu gato a diario. Y cambiar la arena cuando esta esté ya muy sucia o tenga poca profundidad.
Ambiente "claustrofóbico". Se han puesto de moda los areneros cerrados. A algunos gatos les puede gustar, porque así consiguen un sitio más tranquilo, pero a otros no les gusta nada, además su interior puede estar mal ventilado y acumulan olores. Si no sabes si ese es el problema, lo mejor, déjale elegir. Pon los dos tipos de areneros y a ver cual prefiere. Eso sí teniendo en cuenta que estén en una buena ubicación.

Espero que estos consejos sean de utilidad. Si estos no son tus problemas es posible que el gato se encuentre estresado por otra razón o que desafortunadamente ya prefiera otra zona de la casa. En ese caso estaríamos hablando de una cuestión de preferencia y costumbre que es más difícil de erradicar. Por ejemplo, en general, los gatos hacen  agujeros para hacer sus necesidades. Pues a algunos les gusta hacerlo en huecos "naturales" este hueco puede ser perfectamente el lavabo o la bañera... Aun si tu gato se ha aficionado a algún lugar inadecuado tendrás más posibilidades de que use su arenero si sigues estos consejos.

Mucha suerte!!